Pues lo dicho, nos alojamos un fin de semana y hacia tiempo que no salia con tan buena sensación de un hotel. De la zona lo mejor que he probado, el hotel muy bonito en general, la entrada espectacular, la zona de piscinas muy agradable y tranquila (hay hamacas siempre de sobra), y la habitación muy cómoda, amplia y camas muy confortables. Pudimos descansar estupendamente. La comida muy buena, en el desayuno el zumo de naranja natural y mucha variedad en el buffet. Y sin duda lo mejor de todo el atendimiento de todo el personal, desde recepción, camareros, animación….te hacen sentir como en casa.
Volveremos seguro en cualquier hueco que tengamos!!