Nada más entrar nos atendió en recepción un chico de nombre Jesús, muy agradable y eficiente. Había solicitado si era posible habitación en planta alta y orientación hacia el sol a última hora, y así fue y me lo hizo saber, que habían podido satisfacer mi preferencia, lo cual se agradece, tanto que la lean, como que traten de cumplirlas. La habitación bien; limpia, con terraza, buen baño con bañera, buena televisión, camas cómodas. El servicio de restauración muy bien, con buena variedad y calidad. El personal muy, muy amable. Resaltar que estando allí fue mi cumpleaños y tuvieron el bonito detalle de enviarme una botella de cava, lo cual agradecí allí en el momento y vuelvo a agradecer desde aquí esos detalles con el cliente, que en mi caso cuentan, ya que tal y como les dije el día de marchar volveré a este mismo hotel el próximo año.